Instituto del Rincón: Contexto local y global
English

Inicio

Nosotros

Programas

Contexto

Apoyo

Vínculos

Prensa

Noticias

Contacto
 
   

 

 
Colabora

con un donativo
 
   
   

Muchos de los habitantes de Malinalco son pobres, pero saben que viven en uno de los lugares más bellos de México. Su herencia cultural y mucho del vocabulario y cultura local vienen desde tiempos aztecas, pero tanto su cultura como la forma de ganar la vida de los habitantes se ve amenazada con la extinción repentina por factores económicos cambiantes y el incremento en la cultura masiva importada.

Los efectos del Tratado de Libre Comercio han hecho que la siembra tradicional de subsistencia que ha sido el sustento de la economía local durante generaciones se vuelva cada vez menos factible para mantener una familia. La actividad económica principal (empleando más de la mitad de la población económicamente activa) sigue siendo la siembra, sobre todo de maíz, caña, arroz y avena. Sin embargo, la creciente competencia de los productores agrícolas internacionales favorecidos bajo las nuevas condiciones comerciales ha significado que reduzca el número de residentes locales que pueden sostenerse de esta forma. Esto ha llevado a los pequeños terratenientes poco a poco a vender los terrenos que anteriormente trabajaban para mantener a sus familias, y de ahí el creciente desempleo, resultando en cifras siempre mayores de jóvenes que encuentran que no tienen más alternativa que dejar su pueblo para buscar empleo en el Distrito Federal, y cada vez más en los Estados Unidos.

La mayoría de los que cruzan la frontera norte lo hacen ilegalmente, y eso tiende a significar que durante años no pueden regresar a Malinalco para visitar a sus familias, por miedo de no poder volver a cruzar la frontera para regresar a los empleos que han conseguido. El resultado es la familia dividida y los niños criados por un solo padre de familia, o por sus abuelos. Mientras tanto, los migrantes de regreso traen innovaciones culturales de las ciudades del norte, incluyendo los primeros casos locales de SIDA, de problemas con drogas y de bandas delictivas.

Lo que más quisieran los habitantes de este lugar tan bello y tan subdesarrollado, sería quedarse aquí y trabajar para que Malinalco floreciera. La gente de aquí está convencida que el acceso a la educación y a la capacitación puede ayudarles a desarrollar el conocimiento y las capacidades que necesitan para conservar la belleza de este sitio y hacerlo productivo en formas que no destruyan su cultura. Es esta convicción la que ha producido el apoyo popular que da tanta motivación al trabajo del Instituto del Rincón. Los habitantes de pueblos vecinos observan estos sucesos con interés, y han expresado sus esperanzas de que algún proyecto similar pudiera iniciarse en su área. Creemos que con algo de apoyo desde afuera - combinado con los considerables talentos, energías, cortesías y entusiasmos de los habitantes de aquí - Instituto dell Rincón puede ofrecer el impulso en cuanto al desarrollo educativo y económico necesario para hacer una importante y positiva diferencia para Malinalco y sus alrededores.